Esta cabaña no es un conjunto de estructuras, es el reflejo de una visión: cada poste, varilla tranquera, corral galpón fue levantado con las manos y voluntad inquebrantable de Matías Marquez dejando la huella imborrable de su esfuerzo. En esta tierra entrerriana , donde la vida se abre paso entre cardos y Karawata, cada elemento cuenta su historia.
En cada rincón de esta pequeña chacra desde la manga hasta el ultimo alambre se percibe el latido del trabajo artesanal de Matías, alma y constructor de las bases que nos sostienen.






